- 11 de julio de 2026
El trofeo de la Copa Mundial, símbolo de gloria, guarda cifras y reglas únicas desde 1974.

El trofeo de la Copa Mundial de la FIFA es mucho más que un objeto de lujo: es el símbolo máximo de la gloria futbolística. Desde 1974, tras el retiro del histórico Jules Rimet, la actual copa diseñada por el escultor italiano Silvio Gazzaniga se ha convertido en la pieza más codiciada del deporte.
Con 36.8 centímetros de altura, 6.175 kilogramos de peso y elaborado en oro macizo de 18 quilates, el trofeo descansa sobre una base de malaquita verde que le otorga un contraste elegante y distintivo. Su diseño muestra dos figuras humanas sosteniendo el globo terráqueo, una metáfora de la universalidad del futbol y de cómo este deporte conecta a millones de personas en todo el planeta.
Reglas de posesión y custodia del trofeo
Las reglas de posesión son estrictas: desde 2006, las selecciones campeonas solo pueden levantar el trofeo original en la ceremonia de premiación, pero reciben una réplica idéntica para sus vitrinas.
El original permanece bajo custodia de la FIFA, protegido como una auténtica joya de museo. En la base están inscritos los nombres de los campeones desde 1974, una lista que incluye a Alemania, Argentina, Brasil, Francia, Italia y España, entre otros gigantes del balompié.
Cada detalle del trofeo refleja exclusividad y poder. No se trata solo de oro y cifras, sino de un objeto que concentra la historia de millones de aficionados y jugadores.
En Catar 2022, el trofeo volvió a ser protagonista con la consagración de Argentina, y ahora en el Mundial 2026, su presencia en cada partido recuerda que la verdadera batalla no es solo por los goles, sino por el derecho a sostener la joya más preciada del futbol.
El trofeo es, en definitiva, el punto de encuentro entre tradición, lujo y gloria deportiva. Una pieza que, más allá de su valor material, representa el sueño colectivo de selecciones enteras y la emoción de quienes esperan ver a su país inscrito en la base de oro eterno.





