- 14 de mayo de 2026
La Semifinal entre Cruz Azul y Chivas desató otra batalla de rating entre Televisa y TV Azteca.

La Semifinal de ida entre Cruz Azul y Chivas no solo encendió pasiones en la cancha, también desató una nueva guerra en la televisión mexicana. La rivalidad deportiva se trasladó a la pantalla, donde Televisa y TV Azteca volvieron a medir fuerzas en un duelo que ya se ha convertido en clásico dentro de la Liguilla.
Resultados de audiencia en la Semifinal de ida
La pelea por la audiencia es tan antigua como la propia competencia entre cementeros y rojiblancos. En cada partido decisivo, los aficionados no solo discuten sobre goles y polémicas arbitrales, también sobre quién narró mejor, quién ofreció un análisis más completo y, sobre todo, qué cadena logró imponerse en el rating. Esta vez, el enfrentamiento fue cerrado y los números reflejaron lo ajustado de la batalla.
De acuerdo con cifras compartidas por Carlos Ponce de León, columnista de RÉCORD, la transmisión de Azteca 7 registró 3.265 puntos de rating, superando ligeramente a Canal 5, que obtuvo 3.102. Aunque la diferencia fue mínima, el resultado representa una victoria simbólica para la televisora del Ajusco en plena Liguilla.
Competencia histórica entre Televisa y TV Azteca
El contraste con la ronda anterior es evidente: en el Pumas vs América, Televisa había dominado ampliamente la audiencia. Sin embargo, en esta ocasión la balanza se inclinó hacia TV Azteca, mostrando que la competencia sigue viva y que ningún canal puede confiarse. La Liguilla se ha convertido en un terreno donde las televisoras juegan su propia final, apostando fuerte por sus equipos de transmisión y estrategias de cobertura.
La batalla por el rating deportivo entre Televisa y TV Azteca se ha convertido en uno de los temas más comentados por los aficionados, especialmente por las diferencias en estilos de narración, análisis y cobertura. Con las Semifinales todavía en marcha y la Gran Final cada vez más cerca, la lucha promete mantenerse cerrada entre ambas cadenas.
Más allá del resultado en la cancha, el duelo televisivo confirma que la guerra por la audiencia sigue más viva que nunca.






