- 30 de julio de 2026
La directiva felina estudia opciones de peso para definir al sucesor en pleno Apertura 2026.

El banquillo de Tigres volvió a encenderse. La salida inesperada de Guido Pizarro como técnico interino dejó a la directiva en una carrera contrarreloj para definir al nuevo estratega que guiará al club en el Apertura 2026 y la Leagues Cup.
La renuncia de Pizarro sorprendió tanto a la afición como al vestidor. Apenas había asumido el reto de manera provisional y, tras dos jornadas, decidió dar un paso al costado argumentando que su papel debía seguir siendo el de jugador y referente dentro del campo. Su salida dejó un vacío inmediato en la dirección técnica y obligó a la directiva a acelerar el proceso de selección.
Candidatos para la dirección técnica de Tigres
La decisión no es menor: se trata de elegir a un perfil capaz de sostener la competitividad de un plantel exigente y de mantener la identidad felina en un momento de transición. La directiva, encabezada por Gerardo Torrado, ya tiene sobre la mesa tres nombres de peso.
El primero es Jaime Lozano, quien aparece como favorito por su experiencia reciente con la Selección Mexicana y su capacidad para trabajar con jóvenes. El segundo es Gerardo "Tata" Martino, con recorrido internacional y paso por la MLS, aunque su figura genera debate por los resultados obtenidos en el Tri. El tercero es Ignacio Ambriz, estratega nacional con títulos en Liga MX y reputación de disciplina táctica.
Cada candidato ofrece un ángulo distinto: Lozano representa frescura y continuidad con el futbol mexicano; Martino aporta renombre y experiencia global; Ambriz garantiza conocimiento profundo de la liga y manejo de vestidores. La elección marcará no solo el rumbo deportivo, sino también la narrativa institucional de Tigres: ¿apuesta por un proyecto joven y nacional, o por un estratega de renombre internacional?
La presión es inmediata. Tigres necesita definir pronto a su nuevo líder para evitar que el torneo se le escape en las primeras jornadas. La afición, acostumbrada a la exigencia y al protagonismo, espera una decisión contundente que devuelva estabilidad y ambición al club.
El suspenso está servido: tres nombres, un banquillo caliente y una directiva que no puede fallar.





