- 22 de octubre de 2026
La expulsión de Nathan Silva al minuto de juego desató la polémica. Esto dice la regla sobre la decisión arbitral en el Santos vs Pumas

La polémica arbitral volvió a marcar un partido de la Liga MX y abrió el debate sobre los criterios que utilizan los silbantes para sancionar los contactos dentro del área. Una decisión tomada en los primeros instantes del encuentro condicionó el desarrollo del juego y provocó reclamos, tanto por la pena máxima como por la sanción disciplinaria que acompañó la jugada.
La discusión no se limita a determinar si existió un contacto entre los futbolistas, sino a establecer si fue suficiente para señalar una falta y si la acción cumplía con los requisitos para castigar al defensor con la tarjeta roja. Para entender la decisión, es necesario revisar lo que establece el reglamento y distinguir entre una marcación demasiado rigorista y una sanción que, una vez señalada la infracción, puede estar respaldada por las reglas.
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La regla sí contempla la roja para Nathan Silva si se considera que impidió una oportunidad manifiesta de gol
La expulsión del defensa brasileño de Pumas puede justificarse con la Regla 12 de la International Football Association Board (IFAB), que contempla la tarjeta roja cuando un futbolista impide una oportunidad manifiesta de gol mediante una infracción sancionable con tiro libre o penal. Sin embargo, cuando la falta ocurre dentro del área, existe una distinción importante: si el defensor intentó jugar el balón o disputarlo, corresponde tarjeta amarilla; si se trata de una acción como empujar, sujetar o derribar al rival sin posibilidad de disputar el esférico, la sanción debe ser la expulsión.
Eso es precisamente lo que explicó el analista arbitral Juan Guzmán Gasso al revisar la jugada entre Nathan Silva y Ezequiel Bullaude. A través de sus redes sociales, consideró que la decisión fue exagerada, aunque señaló que, si el árbitro Guillermo Pacheco Larios determinó que existió penal, la tarjeta roja tenía sustento reglamentario.
"Si se sanciona el PENAL, tiene que ser ROJA por impedir una oportunidad manifiesta de gol a través de una infracción SIN DISPUTA DE BALÓN (desplazamiento)", explicó el analista.
La clave está en separar dos decisiones: primero, si el contacto de Silva fue suficiente para sancionar una falta; después, si esa infracción evitó una oportunidad manifiesta de gol. La segunda sanción no depende de qué tan aparatoso parezca el contacto, sino de la naturaleza de la infracción y de las condiciones de la jugada.
¿Por qué el VAR no corrigió la expulsión de Nathan Silva?
El VAR no está diseñado para sustituir cada interpretación arbitral que genere polémica. Su intervención depende de que exista un posible error claro y manifiesto en una de las situaciones revisables, entre ellas los penales y las tarjetas rojas directas.
En este caso, el árbitro consideró que el movimiento de Nathan Silva fue suficiente para derribar a Bullaude dentro del área y que la acción evitó una oportunidad manifiesta de gol. Si desde la revisión no se identificó un error claro en esas determinaciones, la decisión de campo podía mantenerse.
La UEFA explica que, para establecer si se impidió una oportunidad manifiesta de gol, los árbitros deben evaluar la distancia respecto a la portería, la dirección de la jugada, la posibilidad de que el atacante mantenga o consiga el control del balón y la posición y cantidad de defensores. Si alguno de esos elementos no se cumple claramente, la expulsión puede ser cuestionada.
En la jugada de Santos contra Pumas, Guzmán Gasso puso precisamente en duda que Bullaude tuviera una ocasión tan clara como para justificar la sanción. Sin embargo, también reconoció que, una vez interpretado el contacto como una infracción sin disputa del balón, la tarjeta roja correspondía si se cumplían los criterios de oportunidad manifiesta de gol.
Santos venció a Pumas en un partido marcado por la polémica
La jugada ocurrió apenas en el primer minuto del encuentro de la Jornada 13 del Apertura 2026. Nathan Silva intentó defender un balón largo hacia Bullaude, pero el árbitro Guillermo Pacheco Larios señaló penal y expulsó al brasileño. Eduardo Aguirre convirtió desde los once pasos y adelantó a Santos, que tuvo una ventaja numérica prácticamente durante todo el partido.
Pumas intentó reaccionar, pero la desventaja condicionó el planteamiento de Esteban Solari. En la recta final, otra pena máxima, ahora por una mano de Rubén Duarte, permitió a Franco Pardo marcar el 2-0 definitivo.
El resultado representó la sexta victoria consecutiva de Santos, mientras que Pumas terminó con una derrota que complicó sus aspiraciones de clasificación a la Liguilla. Después del encuentro, Solari calificó el arbitraje como "escandaloso" y dejó abierta la posibilidad de que el club analizara una apelación por la expulsión.
La polémica, por tanto, tiene dos lecturas: la decisión de marcar el penal puede considerarse rigorista por la intensidad del contacto, como apuntó Guzmán Gasso; pero si se acepta que hubo una falta que impidió una oportunidad manifiesta de gol sin disputar el balón, la tarjeta roja sí encuentra respaldo en la Regla 12.





