- 24 de marzo de 2026
Aficionados mexicanos les ofrecieron mazapanes y pulparindos a jugadores jamaicanos; los futbolistas tuvieron que rechazarlos.

Un momento curioso y hasta simpático se volvió viral en redes sociales: jugadores de la selección de Jamaica rechazaron dulces mexicanos que les ofrecieron aficionados, aunque sí se tomaron el tiempo de firmar camisetas y convivir brevemente.
Todo ocurrió a la llegada del equipo caribeño a Guadalajara, donde un pequeño grupo de seguidores mexicanos los esperaba afuera de su hotel. Con playeras en mano, lograron acercarse lo suficiente para pedir autógrafos, mismos que varios futbolistas accedieron a dar sin problema.
El detalle llamativo vino después. Los aficionados, en un gesto muy mexicano, sacaron algunos dulces típicos —entre ellos mazapanes y pulparindos— para regalárselos a los jugadores. Sin embargo, estos declinaron la oferta de manera amable, lo que generó reacciones divididas en redes sociales.
Mejor prevenir que lamentar
Lejos de tratarse de un desplante o un desaire cultural, todo apunta a una razón mucho más simple: precaución. En el futbol profesional, especialmente a nivel de selecciones, los jugadores suelen seguir protocolos estrictos sobre lo que consumen, evitando alimentos de procedencia desconocida para prevenir cualquier problema de salud antes de un partido.
Además, no es un secreto que muchos dulces mexicanos pueden resultar intensos para quienes no están acostumbrados, ya sea por el nivel de azúcar, ingredientes particulares o incluso el toque picante que caracteriza a varios productos. Para un atleta en competencia, cualquier cambio en la dieta puede representar un riesgo innecesario, más tratándose de un partido tan importante en puerta.
Lo cierto es que el momento quedó como una anécdota más que como una polémica. Los aficionados no se mostraron molestos y continuaron disfrutando el breve encuentro con los jugadores, quienes en todo momento se mostraron accesibles dentro de lo permitido.
Al final, entre firmas, sonrisas y dulces rechazados, la escena dejó claro que a veces el futbol también regala historias pequeñas, curiosas y muy a la mexicana.






