- 21 de febrero de 2026
Tras vender su plaza en Liga MX al Atlante, el club sinaloense analiza competir en la división de plata con apoyo local.

El futuro de Mazatlán FC en la Primera División está prácticamente definido. Luego de que la Asamblea de Dueños autorizara el inicio del proceso para transferir su franquicia de Liga MX, el club morado dejará su lugar en el máximo circuito para que Atlante FC regrese a la élite del futbol mexicano a partir del Apertura 2026.
La operación fue confirmada oficialmente por el comisionado del futbol mexicano, Mikel Arriola, quien explicó que se trata de un trámite de sustitución de afiliación, sujeto al cumplimiento de los requisitos reglamentarios. Es decir, la franquicia cambiará de dueño y proyecto deportivo, pero no se ha hablado formalmente de una "desaparición" del club como institución.
"El Puerto" aún tendrá equipo profesional
En ese contexto, ha tomado fuerza una versión que coloca a Mazatlán compitiendo en la Liga de Expansión MX. De acuerdo con versiones periodísticas y voces cercanas al entorno del club, la directiva buscaría adquirir una plaza disponible —incluso alguna que actualmente se encuentre congelada— o construir un nuevo proyecto con el respaldo de empresarios locales para mantener futbol profesional en Sinaloa.
La intención sería clara: evitar que la plaza quede vacía y sostener la identidad futbolística en el puerto, aunque sea en la división de plata. Si bien no existe todavía un anuncio oficial por parte de la federación sobre el ingreso de Mazatlán a la Expansión, la alternativa luce viable dentro del modelo de franquicias que rige al balompié nacional.
En el Clausura 2026, Mazatlán FC ha tenido un inicio muy difícil en su última temporada en la Liga MX. Tras seis partidos disputados, el equipo suma 1 victorias, 0 empates y 5 derrota.
El único triunfo ha sido el 2-1 sobre Santos Laguna, que representó su primera victoria como visitante después de más de un año sin ganar fuera de casa.
Así, mientras Atlante prepara su retorno a la Liga MX, Mazatlán perfila una reestructuración profunda. No sería un adiós definitivo, sino una transformación. El balón seguiría rodando en el Kraken, pero en un nuevo escenario competitivo que marcaría el inicio de otra etapa para el club sinaloense.






